domingo, 30 de diciembre de 2012

lol1

martes, 20 de noviembre de 2012

"Remangarse", un efecto de redes sociales.

Ayer muchos bombardearon las redes sociales y los comentarios de cafetería con una postura incómoda, pero realista: “Alfonso Cano no va a dejar de poner minas si ustedes se remangan el pantalón”, “subirse el pantalón no le va a devolver las piernas a nadie” y similares, que dejan al descubierto el ensimismamiento emocional de la gran mayoría de colombianos.

Hace menos de un mes hubo una campaña ambiental que, alegóricamente, es una muestra del interés por la preservación de los recursos energéticos; una campaña que ya tiene 4 años y que ha crecido sustancialmente en la medida que el ritmo económico de industrias y personas no afecte la cotidianidad, la "Hora Del Planeta", que pretende disminuir en su mayor proporción el uso de energía eléctrica por una hora; pero aún así me sorprendió asomarme a ventanas vecinas y ver que la participación era casi nula. Panorama muy distinto a otras ciudades del mundo, donde la cooperación fue masiva.

¿Qué pasa entonces con las campañas sociales, con la participación democrática, con la manifestación pública en Colombia, que todas pierden su fuerza cuando se enfrentan con la desidia de la gente?

Recuerdo la última gran convocatoria que hubo en contra de las FARC ese recordado 4 de febrero y se me hace difícil entender por qué otras de la misma importancia, como la de ayer tuvieran tan poca acogida, y sí tuviera gran número de detractores. Casi todas las movilizaciones actuales tienen la característica principal de ser promovidas en conmemoración de algún evento pasado, rememorando un episodio violento, pero de forma aislada, sin continuidad y sin propuestas activas, más allá del simbolismo de una oposición pacífica. 

De la mano, estas movilizaciones han perdido el carácter humanitario cuando se han transformado de campañas estrictamente sociales  a campañas publicitarias, con mercadeo incluido y artista promocionándola, logrando el efecto de los seminarios y charlas motivacionales: El día o el ratico que duran la campañas la gente las atiende con interés, participa y hasta promueve, pero al poco tiempo inocentemente se olvidan. 

El pueblo colombiano históricamente ha sido deforme, apático y desinteresado, incluso hasta por lo que afecta directamente; y no hace nada, sino seguir con sus malestares sin oponer resistencia. Malos mandatarios, abusos de estado, crímenes, e infinidad de motivos para protestar se han dejado intactos, por temor, por conformidad, o por desinterés. Injustificadas todas las excusas.

Antes de salir de casa me planteé el por qué seguir una manifestación que nadie conocería,  a nadie le importaría, o rechazarían por inútil. Pero se me pasó por la cabeza que en la inutilidad de estas campañas sociales, con la poca o mucha participación que puedan tener, se está creando en la mentalidad de quienes participan, y de quienes no, la conciencia inexistente del poder que tiene el pueblo, en la formación de sus ciudadanos, en el cambio político y en la presión mediática.

Para sorpresa mía, donde la gente más se “remangó” fue en las universidades, gente que en su mayoría ni por A ni por B ni por C ha estado cerca a la realidad del daño que produce una mina antipersonal. Fuera de la moda producida por el efecto publicitario, los que lo hicimos quisimos ser parte del cambio hacia la sensibilización progresiva y demostrar que estamos prestos a atender ciudadanamente preocupaciones ajenas, aunque sean propias.

La autoenseñanza de ser dolientes y participativos con los problemas cotidianos que afectan al país en pleno no es accidental, es un proceso, de vinculación de generaciones, de posiciones económicas y de ideologías, y debe tratarse con regularidad, si se quieren erradicar esas cosas por las que se protesta.

La Universidad es una Vitrina

La academia nace con el carácter claro de servir de guía educativa, de posicionante social y de formador de la burguesía en la edad media Europea y en la aristocracía Americana los criollos y Españoles asentados la fundaron y la pusieron al servicio, de ellos mismos, por supuesto.

Sin tener en cuenta el origen clerical de las universidades, fueron centros de enseñanza ante todo en un mundo Granadino y posteriormente Colombiano naciente, donde cabían todas las personas que tuvieran un grado de instrucción. La universidad es un propulsor de talento, un potencializador de ideas, centros de estudios y de investigación, de creación artística, literaria. La universidad es humanismo en su expresión más pura.
Eso parecería. Eso en el mundo. Eso en donde las problemáticas sociales tienen solución; o no las hay. En colombia la situación es distinta. Al haber un desmesurado abandono del campo y grandes migraciones urbanas hay un aparato democrático incapaz de sostener las necesidades educativas de la población.

Los avances en la media secundaria son gigantes, al menos en las capitales importantes. Pero la academia sigue siendo un lujo, un mundo paralelo imposible para una población mayoritariamente pobre. En las universidades públicas no cabe tanta gente, y en las privadas las sillas están contandas, y pagadas.

El Colombiano promedio, que come, vive, incluso con un ingreso respetable; ve con envidia, con fascinación, com anhelo la universidad. Quiere ser como esa gente que ve sonriendo por el esfuerzo, que ve orgullosa leyendo en cualquier lugar, que sabe que debe respetarla porque en algún momento va a ser un jefe, un doctor, alguna cosa que requiera respeto.

Ahora que las facilidades para estudiar crecen en un país que también lo hace (coejando y todo), el estudio que aquel jóven promedio pretendió con tanto fervor, lo usa como vitrina para lucirse ante los que todavía están del otro lado del vidrio. Ya no estudia, ya no lee, ya no se esfuerza, solo lo viste para sentirse, no para ser. Se viste para creer que puede serlo.


Lo que no sabe, nunca supo y nunca sabrá es que, por difícil que parezca, la academia esta abierta para quien la desea. Más que centros de alto nivel social, son cultivos, y todos pueden ser fruto, sin importar el manzano del que vengan.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Infografía: La incursión de la publicidad en lo digital


La historia de la publicidad digital es muy interesante, al igual que la historia de la Internet  quizá, se ligan de una forma muy peculiar, pues debido al nacimiento de Internet y de su proliferación, las compañías vieron el potencial del www para empezar a hacer publicidad.

Pointroll es una agencia digital que ha lanzado una infografía sobre la historia de la publicidad digital de una manera muy ilustrada, dándonos de una muy buena manera la información a manera de gráficos.

En la infografía que veremos a continuación se ilustran los puntos como el nacimiento el lanzamiento de la Macintosh de Apple en 1987, concibiendo junto a la computadora una plataforma, la primera, en Internet.

Se menciona la aparición en el mismo año del programa Adobe Ilustrator, otro de los grandes progenitores de la publicidad para la red, más adelante se empezaría a gestar la Suite de Adobe con Photoshop y ahí tenemos el arranque y las bases de la publicidad digital.

Se menciona también sucesos como la publicidad digital de los SMS, cuando en Finlandia en el año de 1994, se envió el primero, también se menciona la llegada de los Smartphones, la conectividad, los cables transatlánticos de Internet, Social Network y otros sucesos como el hecho de ver TV en Internet.

Cómo está la publicidad digital en Colombia?


Publicidad Digital
Para este año 2012 la inversión en publicidad digital creció un 12,33% en Colombia.

Más de 58.000 millones de pesos invirtieron las empresas dedicadas a la publicidad digital en el primer semestre del año 2012 en el país, una cifra que es mayor a la que se presentó en el mismo periodo del año pasado donde la inversión fue de poco más de 52.000 millones, el incremento se da debido a la entrada de más competidores en cuestión de contenidos en línea lo cual prolifera más al público en general haciendo más consumidores.

Uno de los rubros digitales con mayor crecimiento fue precisamente el de Búsqueda, el cual presento un 12,05% contrario al 9,10% presentado en el primer semestre del 2011, hay que recordar que la Búsqueda, es esa publicidad que podemos divisar cuando usamos motores de búsqueda (Google, Yahoo, Bing…)

Otra de las estrategias publicitarias más ofrecida por algunas compañías es la del E-Mail Marketing, la cual consta de mandar correos publicitarios a los consumidores, este rubro también presentó un incremento significado pues presenta 1,93% en 2012 haciendo referencia al 0,9% del año pasado.

Pero también hubo una disminución en rubros que tienen mayor demanda y en los cuales se pensaría que la inversión debería ser mayor, es el caso de Redes Sociales, las Social Networks (Facebook, Twitter, My Space, G+…) presentaron una disminución en un 6,16% comprándolo con el 7,57% del año pasado.

En cifras concretas la inversión de la publicidad digital representa para Colombia alrededor del 6%en cifra general de la inversión publicitaria del país.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Niños digitales, niños del futuro.

La salida del mercado de la versión impresa del New YorkTimes, ya confirmanda por el presidente del diario, Arthur Sulzberger, y el ronroneo que corre de la adopción del reciente Ipad como método oficial para adquirir las suscripciones del futurodiario virtual pone en triste evidencia la crisis de las publicaciones con la masificaciónde los sistemas digitales que toleran la reproducción de textos.
 
La caída de uno de los diarios mas importantes del mundo desencadena un efecto dominó producto de la dependencia auto-adquirida por la creciente oferta tecnológica y pone en punto crítico los libros, los periódicos y la sapiencia humana de paso. Nos estamos disminuyendo a ser esclavizados.
 
Cuando antecesores en épocas no tan cómodas dejaron correr su talento y comenzaron a simplificar actividades básicas y complicadas a puntade inventos lo hicieron con toda la intención de potenciar el ingenio y lascapacidades sinfín de las personas. Dudo mucho que un Alva Edisson, o un GrahamBell hayan aportado tan valiosas creaciones para entorpecer a quienes las usaran.Todo lo contrario, ayudaron a florecer al hombre, a romper cualquier limitaciónfísica e intelectual posible y a vivir mejor en últimas.
 
Se vinieron siglos de innovación, espectaculares para la imaginación, para la creación, donde muchas de las labores se minimizaron, y nos permitimos un esplendor académico que producía más desarrollo, y éste nuevos descubrimientos.Recíprocamente convivimos con la tecnología contemporánea que vino en cada generación ,impulsando más tecnología, y más métodos y capacidades para crearla. La era digital no nos cogió fuera de base. Apareció la computación en el hogar, la telefonía móvil, los sistemas sensacionalesde entretenimiento, y ahí comenzó la degeneración.
 
Los años mozos de la tecnología digital y virtual, cuando tuvimos el Windows 98, el internet por teléfono (con su ruido particular), se “navegaba”en la red y se jugaba Doom, fueron motor para actualizar la manera de trabajar en oficinas, llevar tareas de estas al hogar, archivando la maquina de escribirpor ejemplo, renovando el concepto de comunicación a una escala global y acceder a información inimaginable en minutos (el internet era lento).
 
Pero se giró la moneda, y esa supleción de las insaciables necesidades humanas se convirtiócon una gradualidad imperceptible en una dependencia que de reciprocidad notiene nada, y a lo que se ve hoy en día esta cohibiendo casi en totalidad lasuficiencia de las generacionesnacientes.
Bibliotecas y enciclopedias online, redes sociales, blogueros (me incluyo), elementos audiovisuales propagados a gente sin inducción para su uso han dado una sensación inocua de poder, de sabiduría hueca, que logran que oficios tan plausibles como el periodismo sean tarea de cualquiera con un celular e internet. La decadencia es palpable y cruda.
 
Ya hoy son pocos los jóvenes que conocen una biblioteca, que entienden el fondo de hacer investigaciones, y si alguno medianamente lo intenta, no sale de los best-sellers más publicitados.
Aunque no pretendo ni invito a sentenciar la era digital. Las revoluciones nunca son fortuitas, traen un proceso de adaptación contiguo. Y al final de este proceso veremos niños del futuro con la palabra inmediatez tatuada en la frente.

Cuando la holgazanería desaparezca de la tecnología esta misma permitirá traer obras literarias históricas a todo tipo de mentes, la historia universal será difundida con interés y será pan de todos los días, la educación será reforzada, con la legitimidad de la propiedad intelectual, sin plagios, y entraremos en unnuevo renacimiento, mas profundo y próspero.
Espero con deseo sincero que mientras llegamos a este punto ideal no se pierdan muchas vidas en el ocio que da tener el mundo en una mano.